En el Centro Eleusis entendemos el Eneagrama como un lenguaje que
articula motivaciones, defensas, cuerpo, emoción, pensamiento,
vínculos e historia. Ese lenguaje permite reconocer el patrón con el que
cada persona se regula y se protege, y señala el camino para el cambio.
No se trata de encasillar a nadie en una etiqueta, sino de ampliar la
experiencia de sí y el contacto con lo esencial.
Nadie nació siendo un eneatipo, sino que fuimos ajustando nuestra
manera de estar en el mundo en respuesta a contextos concretos:
padres, familias, escuelas, climas emocionales y todas las primeras
experiencias que nos tocaron vivir con un escaso desarrollo madurativo
y, por tanto, herramientas muy básicas, con recursos todavía inmaduros.

